como cuando…
quieres echarte tabasco en el ojo -muy a lo stev’o-, o patear a los niños pequeños que ves caminando de la mano de sus mamás, echarle agua helada a las viejitas con sistemas inmunes débiles, irte a japón y buscar trabajo en un barco ballenero para ir en toda la proa y echarle tiros a los de greenpeace, o irte a canadá y repartir los palos con los que matan a las focas bebés, acabar con toda la selva amazónica de un solo golpe para ya no escuchar esas estadísticas y proyecciones cada año que lo que hacen es deprimirte, gritarle al indigente o niño de la calle que te pide algo de comer que él no es el único que tiene problemas, tirarte al metro en hora pico para que nadie llegue a su casa a tiempo, o hacer llorar a tu mejor amigo sin razón…
sí así, justo así me siento cuando no es exageración que diga que ‘todo lo que podría salir mal, ha salido mal’ -trimardito SAIME, aka ONIDEX, DIEX, Stasi… habrá de crearse un nuevo círculo en el infierno destinado únicamente a funcionarios públicos de extranjería-.
he dicho.