“das ist nicht romantisch”
Hasta hoy pensaba que todo el cuento de cómo nos conocimos y juntamos Boris y yo era bastante bonito y hasta meritorio de contar –toda la cosa de coincidir y no coincidir, de hacer planes pero no poder vernos y que luego de mucho tiempo y un viaje largo siguiera pensando en mí, nos contactáramos and the rest is history-. Pero hoy en una de esas cenas de conocerse entre parejas y echar todos los cómo, por qué, cuándo y dóndes nos han soltado la tajante conclusión de que no es romántico. No voy a mentir, me dejó ese vaho de duda que le entra a uno de vez en cuando en una relación, pero por otra parte confirmó mis sospechas de que no hay manera de complacer a una mujer embarazada, nada es lo suficientemente cuchi para ellas.